martes, 1 de enero de 2008

MEDITANDO CON EL SONIDO




El sonido es una energía vibratoria. Todo en el Universo vibra, incluyendo nuestro cuerpo físico que emana energía hacia el exterior a través de nuestros sentimientos y emociones que conformarán nuestra conducta hacia el medio que nos rodea. El pensamiento por ende es energía (del griego energes=movimiento). Los sentimientos no son más que sustancias químicas impresas holográficamente en el cerebro, que dependiendo de la nota que vibre nos pondrá en empatía con los sonidos que captamos del Universo y del medio que nos envuelve así como los eventos de la vida y consecuentemente nuestras reacciones. Dependiendo de cómo vibremos en nuestra existencia nos gustará una determinada música. Con el paso del tiempo podremos observar nuestro crecimiento espiritual con el gusto musical que tengamos.


En lo personal he tenido una evolución musical como todos Uds. Al principio me gustó escuchar música de baladas, romántica, rock, disco, heavy metal, jazz, pop, new age, lounge, etc. En fin, prácticamente he pasado por todos los estilos musicales, y finalmente ahora me encuentro con la música sanadora, de ahí que les he escrito en previos blogs de los intérpretes con los que vibro musicalmente, y ya encuentro difícil escuchar otros géneros musicales. Actualmente me encuentro en que soy creador de música con la que hago empatía o vibro con ella, que en definitiva puedo sintetizar que es la conjunción de música de todo el mundo con los instrumentos autóctonos que uso para ejecutarla.





Los instrumentos prehispánicos con sus 3 octavas musicales que generan evocan en el oyente el efecto del batimento, es decir, “sonidos fantasmales” que nos llevan de la imaginación a los estados alterados de consciencia. También provocan estos efectos los instrumentos tibetanos, el cuenco de cuarzo, el didjeridu o trompeta maya combinado con la percusión, y finalmente el mejor instrumento que tiene este planeta: la voz humana.





Diversos estudios de los instrumentos citados provocan en el sistema nervioso humano una sincronización hemisférica, vibramos a ritmos Alfa y Theta, liberación de endorfinas y nos ponen en concordancia con la frecuencia vibracional del planta Tierra y por ende una sensación de bienestar y fusión con la Cosmos. Éste es el efecto sanador de la música.

lunes, 24 de diciembre de 2007

BELLYDANCE

Finalizo el año del 2007 con muchas presentaciones de música sanadora para pacientes de la 3ª. Edad en auditorios de hospitales, así como para estudiantes de Tanatología. Continuo filmando videos de sesiones de musicoterapia así como de la faceta percusiva de ritmos árabes del grupo “Terapeutas del Sonido Sagrado” con la grata presencia de Ashley y espero sea de su agrado, ya que este video sale del contexto de la sanación y se presenta como espectáculo.

Cuando se tocan tambores con mínimo de 3 personas, 2 de ellos llevan la “base” del ritmo, y “hablan entre sí”, es decir, uno de los tambores lleva el ritmo base por lo que aparentemente va en menor velocidad, otro tambor toca más sonidos por lo que al parecer va más rápido, y de esta manera se crea la melodía. El cerebro discrimina en dos velocidades que hablando en términos médicos uno se sitúa en ritmo alfa y otro en ritmo theta, y dependiendo de la vibración de cada individuo nos colocaremos en armonía con el sonido y por ende con el Universo. De ahí que observe el porqué algunos pacientes se sienten incómodos al escuchar estos sonidos emanados del tambor, ya que hay una lucha consigo mismos y no aceptan dejarse fluir por ellos, y sienten obviamente malestar que se manifiesta por inconformidad, dolor de estómago, náusea y sudoración, que médicamente se denomina como una crisis de pánico, que no indica más que las emociones reprimidas que anhelan salir y “gritarlas o incluso hasta el llanto”.

Finalmente un 3er. Tambor el más importante ya que transmite las emociones, y musicalmente le llaman solear, es decir, improvisar sobre una melodía hecha por los otros 2 tambores. En lo particular no he podido llegar a este nivel.

He observado que el tambor Djembé (tambor africano) es muy catártico cuando se tocan en las presentaciones de música sanadora con mi grupo musical. El tambor Dourbake (árabe) es muy sensual y he notado que los pacientes llegan a un estado meditativo profundo, pero cuando aceleramos en velocidad emergen emociones y sentimientos reprimidos. Finalmente la percusión hindú (tabla) es totalmente meditativo. Por ello en nuestras sesiones de sanación tocamos de la siguiente manera: Percusión hindú, después árabe y finalmente africana, que sumados con los instrumentos prehispánicos ricos en armónicos así como el sonido Drone del Didjeridu el paciente llega a sentir el Reflejo de Quietud, una introspección y finalmente una catarsis.

Les muestro el video que se grabó con Ashley y espero les agrade. OOOOOOOOMMMMMMMM.


martes, 11 de diciembre de 2007

SESIONES DE MUSICOTERAPIA


En estos últimos meses del año 2007 he continuado dando sesiones de musicoterapia como las que se ofrecieron a los alumnos de Tanatología y a pacientes de la 3ª. Edad, por lo que les presento fotos de dichos eventos. Generalmente en estas sesiones doy una previa explicación sobre los efectos de la música y el sonido sobre el cuerpo humano, que como he comentado en otros blogs son: La Respuesta de Relajación también llamado Reflejo de Quietud, o bien, la Respuesta de Huída o de Combate, también sanadora, ya que los malestares físicos que presenta el individuo consisten en una sensación de vacío en el estómago, ganas de vomitar y nerviosismo, que nos indica el efluvio de emociones inconcientes reprimidas, y para evitar estas molestias usamos la percusión con un ritmo y melodía que elevamos en velocidad e intensidad. Con ello las personas me refieren que se sienten “liberadas”, con optimismo y con sensación de bienestar, puesto que emergió el material psicológico inconciente, el cual no hay que tratar de comprender, sino de sentirlo, de percibirlo en nosotros mismos. De hecho esto indica el Conocimiento de Sí Mismo, que realmente debe ser en todo momento y no en una sesión de musicoterapia, pero al palparlo y sentirlo aunque sea por breves instantes, se logra en el ser humano un cambio en la manera en que vemos la vida, como me a ocurrido a mí. Llegué a la conclusión que este conocimiento de sí mismo dura toda la vida, y todos los desafíos en nuestra existencia deben ser enfrentados con sus consecuencias por nuestras acciones.
En base a nuestra experiencia clínica la sesión de musicoterapia la dividimos en 3 partes:
  1. Fase de Relajación: Donde el paciente experimenta físicamente una disminución de las frecuencias cardíaca y respiratoria, disminución de la presión arterial y una relajación muscular que generalmente induce un estado de somnolencia llegando hasta dormirse por predominio de ritmos alfa y theta en el cerebro=Respuesta de Relajación o Reflejo de Quietud.
  2. Fase Imaginativa: El paciente con la música viaja imaginariamente hacia sus más profundos deseos de belleza y plenitud que tanto anhela nuestra alma, y
  3. Fase de Catarsis (=Purga emocional): Si el paciente siente que no a “sacado” todas las emociones y sentimientos de sí mismo, con la percusión y ritmos africanos se logra esta meta, y los enfermos terminan llenos de energía, alegría y optimismo hacia la vida.
He de comentarles que las condiciones necesarias para obtener el Reflejo de Quietud son:
  1. “Un estímulo constante” – Esto se logra con el sonido Drone de diversos instrumentos musicales, y que nosotros usamos en nuestras sesiones de musicoterapia. En la naturaleza con el sonido producido por la cigarra, grillo y rana se produce el sonido Drone (=zumbido continuo, monótono).
  2. Una actitud pasiva” – Consiste en ignorar los sucesos externos y concentrarnos en escuchar, es decir, OIR SIN CONCEPTUAR, dejar que los pensamientos fluyan sin condenarlos.
  3. “Un tono muscular reducido” – Nos debemos colocar en una postura cómoda, y
  4. “Un ambiente tranquilo con estímulos ambientales reducidos”.

Se ha escrito en textos ancestrales que cada ser humano tiene un sonido propio y particular al cual responde, pero en nuestra actual cultura de estrés llena de responsabilidades, nos hemos olvidado de nosotros mismos y prestamos más importancia a las cosas superficiales y materiales, por lo que hemos olvidado Nuestro Sonido Interior, que algunos le han llamado Yo Soy, Yo Superior, Cristo Interior, Supraconciencia, etc., de hecho el nombre no importa sino la percepción, el convencimiento por nosotros mismos de su existencia en lo más profundo de nuestro ser.




He descubierto con la música que nuestro cuerpo físico, si realmente prestamos atención a escuchar, es decir, OIR SIN CONCEPTUAR, SIN RAZONAR, SIN JUZGAR, SIN DESEAR CONSEGUIR UN FIN, SIN ESPERAR OBTENER UN RESULTADO, Resonamos (del latin resonare=Devolver el sonido, y Persona significa, del latin per son=el sonido pasa a través de) con los sonidos que nos envuelven, es decir, nos sincronizamos o vibramos en armonía con el Sonido de la Creación que está reverberando en todo el universo. De esta manera se entiende porqué algunos de nosotros al escuchar la música obtenemos cualquiera de las 2 respuestas fisiológicas ya comentadas, y esto lo hemos comprobado con nuestra técnica que damos en las sesiones de musicoterapia.


Comprobé que usando instrumentos tribales de todo el mundo obtenemos esa vibración con el Sonido de la Creación. Nuestro estilo musical consiste en tocar instrumentos prehispánicos, trompeta maya o didjeridu, percusión con ritmos africanos o árabes, cuencos y campanas tibetanas, cuencos de cuarzo, diapasones pitagóricos, teclado en diferentes octavas y quintas provocando un sonido continuo e hipnotizante, y fundamentalmente el deseo de mejorar al escuchante a través de la voz con Entonación y Armónicos Vocales donde ofrecemos la INTENCION DE SANAR por medio de mantras o vocales con una melodía que emerge espontáneamente según sea la vibración que se sienta en el ambiente que nos rodea.


Todo consiste, si es que hay una clave, en dejarse Ser Uno con el Sonido, Reverberar con el Sonido Interior, escuchar Aquello que siempre en sueños o en visiones nos ha estado dando mensajes para nuestro crecimiento espiritual. Les presentó videos de cómo es nuestra sesión de musicoterapia en pocos minutos, pero he de advertirles que generalmente estas sesiones pueden durar como mínimo 2 horas.




Finalmente les presento una fotografía con el gran actor Gabriel Chávez que conozco desde hace varios años. Les recuerdo que él hace la voz del Sr. Burns en la serie televisiva Los Simpson.
Busca Lo Que Es con lo Que No Es” Oscar González Loyo.
Verbalmente hay Ilusión y Engaño. No hay Engaño o Ilusión cuando existe Comunicación No Verbal” Krishnamurti.


Terapia con Sonido 1: En este video exponemos al paciente a la vibración de instrumentos Drone como la Trompeta Maya, el uso de instrumentos prehispánicos y tibetanos, diapasones y usamos ritmos percusivos del medio oriente. Generalmente estas sesiones pueden durar como mínimo 2 horas. La paciente experimenta la Respuesta de Relajación.


Terapia con Sonido 2: En este video el paciente está acostado y experimenta la Respuesta de Relajación en su cuerpo y para ello usamos nuestro estilo musical que nos ha distinguido ante auditorios de clínicas y hospitales con algunos integrantes de mi grupo “Terapeutas del Sonido Sagrado”. En esta ocasión usamos instrumentos prehispánicos, cuencos tibetanos, diapasones, Didjeridu, teclado, Djembé y voz donde combinamos entonación con armónicos vocales. Este tipo de sesiones pueden durar como mínimo 60 o 90 minutos. Durante el video escucharán un poema de Netzahualcóyotl “Solamente El”.

domingo, 25 de noviembre de 2007

MUSICOEMBRIOLOGIA

Empecé a manejar pacientes embarazadas con música desde que inicie mis actividades en Centro AREA en 1997, lugar donde se forjó la técnica que desarrollé y que practico hasta el momento actual. Al principio les aplicaba a ambos padres y al futuro bebé por nacer la música grabada por diversos autores que he comentado en otros blogs, así como la aplicación de diapasones en su entrecejo junto con entonación o armónicos vocales emanados de mi voz. Observé en aquel entonces una relajación psicofísica en los tres, sin embargo era muy cansado para mí ya que lo aplicaba a varias parejas con una duración de unos 10 a 15 minutos para ambos padres por lo que terminaba exhausto, y me esperaban para dicha terapia musical en promedio unas 10 parejas de futuros padres para un lapso de 1 o 2 horas.

Suprimí esta técnica y descubrí otra forma da dar terapia musical a los padres. Decidí para no fatigarme tanto el dar en 4 sesiones de 1 hora de duración solamente a una pareja (si es posible, porque en ocasiones no puede asistir el padre). De esta forma surgió mi técnica que hasta el momento continuo ofreciéndola a los futuros padres, y en cada terapia que doy, voy adquiriendo y enriqueciendo más experiencia porque ninguna terapia musical ha sido igual, y he aprendido de esta relación con la paciente embarazada y su esposo. Los testimonios de los padres es que notan a sus hijos más inteligentes, perceptivos y con mayor aprendizaje en las labores escolares, y sobre todo más unión en los lazos familiares. Sin proponérmelo descubrí que con mi técnica se unificaba sentimentalmente la pareja.

La divido como he comentado en 4 sesiones de 1 hora de duración, y es de la siguiente forma:

En la 1ª. Sesión doy la información científica del porqué realiza estas sesiones. Realmente la terapia musical en el embarazo va dirigida principalmente a la madre para mantenerla relajada física y emocionalmente. Durante la gestación la madre tiene mayor cantidad de endorfinas en su organismo. Durante los primeros 4 meses del embarazo (el oído estructuralmente y funcionalmente esta completo hasta el 5o. mes de la gestación) la madre se comunica con su bebé por nacer a través de neurotransmisores. Así que si la madre se encuentra estresada le enviará al feto hormonas del estrés y el futuro bebé nacerá inquieto e irritable, pero si está relajada le enviará endorfinas y por lo tanto el bebé será tranquilo, vivaz y emocionalmente estable. Estos resultados son los que he obtenido con esta práctica. Además he visto que el parto o cesárea con esta técnica tiene menos problemas (menor duración del trabajo de parto, menos complicaciones de la cesárea, menos dolor, principalmente).

En la 2a. sesión uso música grabada (principalmente de Sheila Chandra, Nigel Charles Halfide y de Anugama) que combino con armónicos vocales emanados de mi voz y les digo a los padres que exterioricen con un dialogo la manera en que ven el mundo y se lo "platiquen" a su bebé por nacer.

En la 3a. sesión uso música en vivo donde toco teclado donde aplico sonidos continuos de octavas y quintas con armónicos vocales emanados también de mi voz y con el mismo dialogo por parte de los futuros padres.

Y la 4a. sesión es un regalo de mi parte hacia los padres donde les toco instrumentos tibetanos, cuencos de cuarzo, percusión y/o didjeridu así como los armónicos vocales. Es de hacer mención que la voz es el mejor instrumento ya que es la que transmite la INTENCION de sanar para quien lo escucha, si no hay este sentimiento sincero aunque estemos escuchando la música más hermosa no encontraremos este efecto deseado.

Doy las gracias a la Sra. Nadia Kosterllitzky, a su esposo el Sr. Edgar Ezequiel y a su primogénita Andrea Jacobed por darme la autorización de haber grabado en video las siguientes sesiones de musicoterapia durante el embarazo:


jueves, 22 de noviembre de 2007

DESCUBRIENDO LA MUSICOTERAPIA












Además de mis clases de preparatoria, estudié solfeo durante 2 años así como guitarra y piano. Si no hubiera sido médico, me dedicaría a pianista, dado que tenía aptitudes para este instrumento. Termino la carrera de médico cirujano y realizo la especialidad en Neumología, y en 1987 descubro el poder sanador de la música. Recuerdo que en aquellos años utilizaba música grabada en cassete o CD cuando daba la consulta a enfermos con padecimientos respiratorios. Atendía pacientes en los que notaba su aflicción por sus molestias respiratorias, e incluso me llegaban con crisis asmática, es decir, con datos de dificultad respiratoria y sibilancias; noté que al escuchar la música grabada durante la consulta, sus síntomas disminuían, tanto que se evitaba que los hospitalizará en el servicio de urgencias para su manejo adecuado. Escuchaba música como la del Dr. Steven Halpern, Anugama, Kamal, Karunesh, Deuter, Robert Haig Coxon Jr., Dan Gibson´s, Raphael, David y Steve Gordon, Vangelis, Jonn Serrie, Zazen, Jim Oliver, David Parsons, Kitaro, Jonathan Goldman, Iasos, Rusty Crutcher, Kay Gardner, Gabrielle Roth, Constance Demby, Robert Slap, Anthony Miles, Phil Thornton y Sheila Chandra entre otros. La música de todos estos artistas evocaba en los pacientes una relajación física y mental, ya que las dolencias mejoraban durante la consulta. También observé que la relajación psicofísica se obtenía al escuchar música amerindia, música clásica con sonidos de la naturaleza, los sonidos emanados del didjeridu y música que usaba teclados e instrumentos tibetanos.




Durante la década de los 80s y principios de los 90s seguí observando que mis pacientes se relajaban y mejoraban sus síntomas al escuchar música grabada de los artistas ya comentados durante la consulta. Descubro espontáneamente, y con asombro para mí, la facilidad con la que podía ejecutar entonación y armónicos vocales. Generalmente con la música hindú que utiliza el instrumento tanpura y al combinarla con armónicos vocales emanados de mi voz, observé un efecto sedante en los pacientes ya que me ponía en empatía o en armonía con música grabada de diversos autores que utilizaban tanto el tanpura como el harmonium, dirigiéndola hacia los enfermos y notaba que ellos lograban relajación física y en algunos hasta Estados No Ordinarios de Conciencia. Estos resultados los comprobé cuando utilizaba la música de Anugama (serie Spiritual Enviroment), Nigel Charles Halfhide, Sheila Chandra y Jonathan Goldman. Estos músicos utilizan su voz haciendo entonación y/o armónicos vocales junto con el harmonium o el tanpura, los cuales provocan en el organismo humano la respuesta de relajación(=bajan las frecuencias respiratoria y cardíaca, baja la presión arterial, baja el consumo de oxígeno, relajación muscular). Cuando hacía armónicos vocales o entonación con mi voz se incrementaban dichos sobretonos y observé que el paciente se armonizaba con la música combinada con mi voz, haciéndolo sentir más tranquilo, con una sensación de bienestar y salía de la consulta llenó de tranquilidad y gozo. En algunas ocasiones me comentaban lo que les hacía sentirse mal, pero al final el resultado era de una “sensación de liberación” (como solían decirme) que les provocaba un bienestar psicofísico y con optimismo hacia la vida.




Continúe ejecutando dichas prácticas en las consultas con mis enfermos donde conjuntaba la alopatía junto con el uso de música grabada y lo combinaba en ocasiones con mi voz al hacer armónicos vocales. Posteriormente experimenté usando instrumentos tibetanos y cuencos de cuarzo con el mismo efecto. Con esta técnica manejé pacientes con cáncer logrando mayor sobrevida y el enfermo usaba menos medicamentos, ya que dichos instrumentos provocan un efecto sedante lo cual me hizo conjeturar que lograba la liberación de endorfinas.

Seguí acumulando experiencia clínica y descubro que además de los armónicos vocales, el usar instrumentos que induzcan el efecto drone como el didjeridu o el tanpura, cuencos y campanas tibetanas, o simplemente un acorde en el teclado usando octavas o quintas de manera sostenida evocaban dicho efecto de relajación. Esto se lograba ya sea usando solo los armónicos vocales o combinándolo con dichos instrumentos musicales. A partir del año 2000 descubro que la percusión africana, árabe e hindú refuerzan más el efecto de relajación, por lo que empiezo a tomar clases de percusión en estas áreas, que continúo aprendiendo hasta la actualidad.






En estas dos últimas décadas fui acumulando experiencia enriquecedora durante mis conferencias ante auditorios de clínicas y hospitales, dirigidas tanto al personal médico como a los enfermos. Llegó el momento en que los propios enfermos o mis colegas médicos me llegaron a comentar que ya no querían que hablara tanto sobre los efectos de la música sobre el cuerpo físico y me pedían que mejor tocara. De esta manera surge el grupo musical Terapeutas del Sonido Sagrado, ya que en dichas conferencias sobre musicoterapia invité a mis amigos que me habían acompañado tocando en vivo cuando manejaba pacientes con diversas enfermedades.

También acumulé experiencia al tratar a la mujer embarazada junto con el padre y al bebé por nacer con música grabada y tocando en vivo. Los resultados fueron asombrosos: estos niños son más perceptibles, más inteligentes, mayor capacidad de aprendizaje y con mayor interrelación hacia sus padres.


De esta manera me inicié en la terapia musical y fui pasando de escuchar música grabada a ser creador de sonido sanador, que continúo hasta el momento actual. El conocimiento de uno mismo continúa siendo lo más importante en mi vida.

lunes, 15 de octubre de 2007

BUSCANDO EL ORIGEN








Desde pequeño sentía la inclinación de que algo pasaba dentro de mí, pero no sabía que era exactamente. Recuerdo que a los 5 años de edad cuando participaba en las actividades culturales de mi entonces escuela primaria, bailaba para un festival y me quedaba “ido” y no sabía que pasaba, tanto que mis amigos me preguntaban que me había ocurrido durante el baile y no sabía que contestarles, ya que no recordaba nada de lo sucedido en esos instantes. Recuerdo que cuando platicaba con mis amigos “como que estaba con ellos pero a la vez no”, dijéramos como ausente pero a la vez no. Esto es difícil de explicar. Comento esto porque todo aquel que lea este espacio probablemente haya experimentado estos momentos en alguna etapa de su existencia (esto se observa en las películas Forrest Gump y Hermano Sol, Hermana Luna, así como en la biografía de Jiddu Krishnamurti).

Durante mi estancia en la Secundaria y Preparatoria continuaba sintiendo “ese algo” que faltaba en mi vida. Me dedique a leer diversos libros que se escribían sobre etología, sociología, hipnosis, psicología (según los autores de moda), geografía, astronomía, en fin un sinnúmero de temas donde esperaba encontrar una respuesta a un “no se qué” además de mis actividades escolares que definitivamente tenía que cumplirlas. He de decirles que me gustaba y continúo con la satisfacción por el estudio y el aprender, sin embargo seguía sintiendo que algo faltaba en mi vida. Los momentos “como que andaba ido” desafortunadamente ya eran ocasionales y empecé a preocuparme por las vicisitudes de la vida.



Recuerdo los libros que nos dejaban leer los maestros para su posterior análisis en el aula de clase, apreciaba que los propios maestros ni entendían la obra literaria, y fue solo hasta que estudie ocultismo o esoterismo cuando los pude realmente comprender.
Aún durante la carrera de medicina y cuando realizaba la especialidad, continuaba con la lectura, y en estos momentos leía autores que escribían sobre la psicología del mexicano, donde trataban de explicar nuestra idiosincrasia desde la época de la colonia, esperando encontrar con dichas lecturas con “ese algo” que no entendía dentro de mí mismo.

Termino la especialidad y comienzo a leer libros esotéricos y es cuando la totalidad del entendimiento de la vida llega en este momento, donde todo se conjuntaba, donde todas las materias que antes las consideraba aisladas llegan a unirse y comienzo a entender que todo tiene un origen y por ende un creador. Por fin me siento feliz porque todo se Es Uno, donde religión y ciencia se unen. Creía haber encontrado “ese algo” faltante en mi vida, pero al termino de leer diversos autores versados en el tema, llegue al mismo punto de partida, nuevamente apareció esa sombra burlona como diciéndome “si creía que ya lo había encontrado”, pero no fue así, ahora es más intensa esa sensación de que “ese algo” continúa vivo, y la lectura de los libros no fue más que pura distracción, y fue entonces que reflexioné que ya era tiempo de dejar de buscar en lo externo y que tenía que buscar dentro de mí mismo.





En ese momento fue cuando mi amigo Oscar González Loyo y su padre Don Oscar González Guerrero me fueron guiando hacia las lecturas de Krishnamurti y obviamente a Karmatrón y los Transformables, donde tuve un poco de tranquilidad. También a sus libros y biografía de Enrique Barrios (autor de Ami el Niño de la Estrellas) fue que me hicieron comprender que debo voltear la mirada hacia mi interior. Este proceso todavía continúa. Creo que Enrique Barrios y la familia Loyo, Susy Romero y todo el staff de Ka-boom Studio, ya han encontrado “ese algo” que tanto anhelo vehementemente. Cada quien sigue su senda interior con diversos tropiezos en el camino, ya que solo éstos son los que nos hacen madurar espiritualmente.

Los momentos de mi vida “como ido” volvieron a emerger dentro de mí cuando empecé a tocar el tambor (de hecho tengo amigos que les ocurre lo mismo cuando tocan otro instrumento que no sea necesariamente percusión) o bien con los armónicos vocales. Gracias a la música creada al tocar un instrumento (en especial la percusión) o ejecutar armónicos vocales es cuando uno nuevamente está “ido”, por qué no lo experimentan ustedes mismos?


Bueno en esta ocasión he escrito para mí mismo y espero hayan seguido este viaje conmigo. Por el momento estoy tocando y presentándome en diversos auditorios de hospitales y centros holísticos, haciendo lo que me gusta: hacer felices con nuestra música que interpretamos a todo aquel que quiera escucharnos sin conceptuar, cuando tocamos con el corazón.

“La Vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar hasta que lo pruebas” (Mamá de Forrest Gump).

domingo, 2 de septiembre de 2007

TODAVIA OCUPADO

Continúo muy ocupado y difícil de hacer otra semblanza en el blog. Me han entrevistado en diferentes medios de radio y televisión, y durante las siguientes semanas continuaré con más entrevistas sobre temas médicos y de musicoterapia. Además he participado y continuaré como expositor en sesiones médicas que me han invitado en diferentes cursos, por lo que me ha sido imposible comentarles acerca de mis temas favoritos.


El 18 de Agosto del 2007 tocamos en un foro por el sur de la Cd. De México, en el rumbo de Coyoacán, siendo nuestro 1er. Concierto del grupo musical Terapeutas del Sonido Sagrado para todo público (ya que con anterioridad solo nos habíamos presentado para enfermos ante auditorios de clínicas y hospitales). Con ello reafirmé el poder de la música, ya que la gente se compenetró con nosotros y se logró la relajación física y mental que tanto necesita el ser humano. Además participó una maestra de danza árabe (Bety) contagiándonos con su energía corporal, logrando un deleite audiovisual sanador.


Para mí fue un aprendizaje, porque todo en la vida no es más una enseñanza para evolucionar y dar saltos quánticos de espiritualidad, y me percaté en mí mismo de que todo ocurre como debe ser y en su justo momento, y que los percances o dificultades en nuestra vida los hace cada uno de nosotros, ya que queremos hacer nuestra voluntad y que los demás hagan lo que deseamos, es decir, anhelamos tener dominio por lo que nuestra energía es egoica, más nunca aceptamos lo que ES; sin embargo, si nos dejáramos fluír los problemas de la vida cotidiana tendrían solución por sí mismos. Captar esto es difícil, y más que lo apliquemos en nuestro diario vivir, ya que en esencia somos seres humanos, y ese es nuestro estado, es decir, vivir en la P de pereza, O de orgullo, C de codicia, I de ira, L de lujuria, G de gula, A de avaricia = POCILGA. Demonios que nos atormentan cada día y que han emergido desde nuestra tierna infancia y que llevamos dentro acosándonos día con día. No tenemos que buscar una solución para disolverlos, ninguna práctica sirve puesto que son parte de nosotros, y somos sus creadores. Solo en el silencio mental son comprendidos. Esta lucha es toda la vida, y ahora he comprendido el porqué los místicos antiguos siempre han comentado que el mejor guerrero es aquél que logra conquistarse a sí mismo. Esto dura toda nuestra existencia terrenal.




El 29-08-07 fui entrevistado por Rocío Villagarcía en la emisora de radio 620 en AM donde se habló de los efectos sanadores de la música en el cuerpo humano y mis inicios en este campo de la medicina vibracional, así como la prevención de diversos padecimientos al escuchar música. Les muestro fotos que nos tomamos en la radioemisora.





Espero que esta breve semblanza sirva para todo aquel que lea este espacio y que busque el camino de la liberación psicológica. He adquirido diversos conocimientos desde mi formación católica. Estuve en diversas sectas esotéricas, en diversas religiones, practiqué diversas disciplinas para aquietar la mente, leí un sinfín de libros de diversas teologías (aproximadamente más de 500), y llegué a la conclusión que todo lo que leí y aprendí, me sirvió para darme cuenta que no me sirvió para nada. No quiero ni intento que los que lean este espacio, tratar de convencerlos, puesto que todo esto que les he comentado lo descubrí por mí mismo, y si este testimonio les ayuda a quitarse el velo de la ignorancia, se habrá cumplido la misión: “Hombre Conócete a Ti Mismo y Conocerás a los Dioses”, quita el velo de Isis y descubrirás que la Sabiduría no se enseña más que por sí misma. ASI SEA.