El cuerpo
humano está lleno de ritmos: Ritmo cardíaco, respiratorio, intestinal, hormonal,
cerebral, circadiano, etc. Una cualidad del sistema nervioso es su adaptabilidad
al ritmo. La terapia con tambor es una forma profunda de restaurar la
integridad vibracional de cuerpo, mente y espíritu. A través de la ley natural
de RESONANCIA, las ondas sonoras producidas por el tambor imparten su energía a
los sistemas de resonancia del cuerpo, mente y espíritu, haciéndolos vibrar en
simpatía. Según el percusionista Dru
Kristel, la resonancia simpática "deja efectos reverberantes hasta 48 a 72
horas después de una sesión con tambor." En nuestras sesiones percusivas
Toño y su servidor, los participantes nos han relatado que esa reverberación
corporal puede perdurar hasta 1 semana.

Me puse a buscar en la app
PubMed publicaciones referente al
tambor y sus efectos en el cuerpo humano en los últimos 30 años, y para eso
hice la búsqueda con las palabras Shamanic
drumming therapy, drumming therapy, y como científico que soy, solo encontré
dos artículos de los 11 reportados que me llamaron la atención:
“Explorando el viaje chamánico: el tamborileo
repetitivo con instrucciones chamánicas induce experiencias subjetivas
específicas, pero no una disminución de cortisol mayor que la música de
meditación instrumental” Gingras B, Pohler G, Fitch
WT. 7 de julio de
2014;9(7):e102103. doi: 10.1371/journal.pone.0102103. eCollection 2014 PMCID: PMC4085008 DOI: 10.1371/journal.pone.0102103
“Efectos compuestos de la musicoterapia grupal con
percusión sobre la modulación de los parámetros neuroendocrinos-inmunes en
sujetos normales” Barry B. Bittman,
MD, Lee S. Berk, MPH, DrPH, David L. Felten, MD, PhD, James Westengard, BS, O.
Carl Simonton, MD, James Pappas, MD y Melissa Ninehouser, BS Altern Ther Health Med.
2001 enero; 7 (1): 38-47

En el primer artículo se
detalla que la exposición a una percusión repetitiva combinada con
instrucciones para el viaje chamánico se ha asociado con efectos fisiológicos y
terapéuticos, como un aumento de la inmunoglobulina A salival. Se comparó el
efecto de escuchar percusión repetitiva o música de meditación instrumental
durante 15 minutos en la concentración de cortisol salival y en los estados
fisiológicos y psicológicos autoinformados. Para cada estilo musical, dos
grupos de participantes fueron expuestos a dos condiciones: instrucciones para
el viaje chamánico o instrucciones de relajación. Un total de 39 participantes
(24 mujeres y 15 hombres) completaron el experimento sin tener experiencia en
viajes chamánicos. Las concentraciones de cortisol salival se midieron antes y
después de la exposición a la música. Además, los participantes completaron un
cuestionario del estado de ánimo antes y después del experimento y completaron
un cuestionario posterior al experimento sobre sus experiencias. Se observó una
disminución significativa en la concentración de cortisol salival en todos los
estilos e instrucciones musicales, lo que indica que la exposición a 15 minutos
de tamborileo repetitivo o música de meditación instrumental, mientras se está
acostado, fue suficiente para inducir una disminución en los niveles de
cortisol. Sin embargo, no se observaron diferencias entre estas dos condiciones.
Hubo diferencias significativas en los estados emocionales informados y las
experiencias subjetivas entre los grupos. Los participantes expuestos a
tambores repetitivos combinados con instrucciones chamánicas informaron haber
experimentado pesadez, disminución del ritmo cardíaco, y experiencias de
ensueño con mucha más frecuencia que los participantes expuestos a tambores
repetitivos combinados con instrucciones de relajación.

El 2o. artículo que, a
pesar de tener más de 20 años de haberse publicado, continúa siendo el único
artículo en su género que ha estudiado los efectos en el cuerpo humano de la
percusión. El objetivo de dicho estudio fue determinar el papel de la
musicoterapia grupal con percusión como una actividad compuesta con potencial
para alterar las hormonas relacionadas con el estrés y mejorar las medidas
inmunológicas específicas asociadas con la actividad de las células asesinas
naturales y la inmunidad mediada por células. Se reclutaron un total de 111
sujetos voluntarios de la misma edad y sexo (55 hombres y 56 mujeres, con una
edad media de 30,4 años). Hubo comparación con grupo control y sus hallazgos
fueron los siguientes: El grupo de percusión dio como resultado un aumento
plasmático en la proporción de dehidroepiandrosterona/cortisol, un aumento de
la actividad de las células asesinas naturales y un aumento de la actividad de
las células asesinas activadas por linfocinas sin alteración en la interleucina
2 o el interferón-gamma. Se llegó a la conclusión que tocar el tambor da el
potencial de modular parámetros neuroendocrinos y neuroinmunes específicos y representa
un cambio en la Respuesta Clásica al Estrés, donde las actividades estresantes
deprimen la función inmune, y sugiere que la percusión puede ser un benéfico
destructor del estrés.

Estudios de la antropóloga
Angeles Arrien y del neurofisiologo Andrew Neher confirman lo ya comentado, que
la percusión TIENE
EFECTOS NEUROFISIOLOGICOS ESPECIFICOS Y ES CAPAZ DE SUSCITAR CAMBIOS TEMPORALES
EN LA ACTIVIDAD ELECTRICA CEREBRAL, facilitando la aparición de imágenes y una
posible entrada a un estado de conciencia alterada (ECCh=Estado de Consciencia
Chamànico) y para ello hay que escuchar el tambor de manera continua, monótona
y rítmica por un tiempo de 15 minutos entre 3 a 4 golpes por segundo. El tambor
puede usarse solo o con otros tambores e incluso acompañarse por otros
instrumentos como la maraca, la campana, sonido de huesos o palos y el canto.
Otros estudios han
demostrado los efectos calmantes y sanadores de tocar tambores en pacientes con
Alzheimer y Parkinson (escuchar ritmos lentos y constantes, como toques de
tambor, ayuda a los pacientes de Parkinson a moverse con más firmeza), niños
autistas, adolescentes con trastornos emocionales, toxicómanos, traumas
psicològicos, y poblaciones carcelarias y sin hogar. La percusión también es un
tratamiento valioso para la fatiga, la ansiedad, la depresión, la hipertensión
arterial, dolores de cabeza, asma, dolor crónico, artritis y trastornos
emocionales y del sueño, así como de las adicciones.
Para una sesión de
percusión (tambor chamànico) se aconseja lo siguiente (según Michael
Drake=percusionista ceremonial Cherokee en su libro “The Shamanic Drum” y que
modifique a nuestras aplicaciones de un centro holístico):
1. Seleccione un lugar
adecuado (habitación tranquila y oscura) y relájese. Coloque al paciente boca
arriba sobre una manta en el suelo o en una mesa de masaje.
2. Formula tu intención de
sanar al paciente sea en voz alta o en pensamiento.
3. Haga que el paciente se
acueste con los ojos cerrados.
4. Arrodíllese o quédese
de pie y mantenga el tambor hacia abajo y sostenga el tambor de modo que el
extremo abierto opuesto a la cabeza del tambor mirando hacia el paciente (de 30
a 60 cm separadas del cuerpo).
5. Comience a tocar el
tambor desde los pies hasta la parte superior de la cabeza en un ritmo de 180
golpes por minuto o de 3 a 4 golpes por segundo, manteniendo la cabeza del
tambor paralela al cuerpo del paciente.
Silenciosamente repita su
intención como un mantra.
6. Mantén tocando el
tambor. Escucha con mucha atención el sonido y la resonancia del tambor
mientras te mueves (va y viene sobre el cuerpo). No es inusual que el tambor se
vuelva plano o pierden su resonancia sobre una parte del cuerpo que necesita
curación. Cuando esto sucede, continúa tamborileando esa área hasta que el
tambor comience a cantar nuevamente. Deja que el tambor haga la curación.
7. Al llegar a la
coronilla, tamborilea los latidos del corazón a un ritmo de 90 golpes por
minuto o un 1.5 golpes por segundo.
8. Centra tu mente en el
ritmo del tambor.
9. Haz tu camino de
regreso a los pies, y
10. Termina con cuatro
golpes fuertes.
Este ejercicio también se
puede realizar hasta con cuatro percusionistas. Un percusionista debe
arrodillarse (o estar de pie si el paciente se acuesta en una mesa de masaje) y
tamborilear la cabeza del paciente, mientras que un segundo se arrodilla o de
pie para tamborilear las plantas de los pies. Estos dos percusionistas
permanecen estacionarios durante el ejercicio, generando entre ellos una
poderosa sanación de corriente sonora que fluye a través del paciente. Dos
percusionistas adicionales deben arrodillarse o estar de pie a cada lado del
paciente y mover sus tambores hacia arriba y hacia abajo a lo largo del cuerpo.
Todos los percusionistas tocan el tambor de manera sincronizada.
Tener cuidado de no
sobrecargar el sistema nervioso del paciente porque cuatro percusionistas
generarán una increíble cantidad de energía. Si un paciente se siente sobre
estimulado, se debe tocar a un ritmo constante de 60 golpes por minuto.
Espero les sea de utilidad
esta información.